jueves, 25 de febrero de 2010



Este es el logo que se observa que utilizan para representarse.
La Iglesia Adventista del Séptimo Día es una denominación cristiana distinguida por su obediencia del sábado, el séptimo día de la semana judeo-cristiana, como el día de reposo y por su énfasis en la inminente segunda venida de Jesucristo.



La denominación surgió del Movimiento Millerista en los Estados Unidos a mediados del siglo XIX y se estableció oficialmente en 1863. Entre sus fundadores se destaca Ellen G. White, cuya extensa obra se sigue respetando por los Adventistas del Séptimo Día actualmente.
Por está razón con un grupo de compañeras nos llamó la atención asistir a uno de sus servicios. En lo personal nunca había asistido a un servicio de esta religión, por lo que antes investigué un poco sobre sus principales principios.
La iglesia visitada fue la “Misión Central de Guatemala de los Adventistas del séptimo día”.
El culto se celebra los sábados por la mañana, y tiene como principal propósito invitar a los creyentes a la adoración y a la alabanza al Creador de todas las cosas.
Al entrar pude observar que sus instalaciones son realmente grandes y con un diseño bastante novedoso y en todo su entorno se visualiza la tecnología como una herramienta para el estudio de la Biblia.
La persona que recibe a los creyentes es una señora muy bien vestida y también agregaría que las personas que asisten acostumbran a vestirse de una manera muy elegante. Las mujeres con falda o vestido y los hombres de traje formal.
EL Servicio es presidido por el Pastor. Quien hace una invocación a Dios, un canto de alabanza lectura de las escrituras, y oraciones. La formación de los pastores exige en promedio 6 años.

También se observó que en el altar solamente colocan flores y no cuentan con imágenes que los represente.
Se pudo observar que el servicio tiene como inicio el estudio de la Biblia y una oración de agradecimiento por el descanso y reposo físico y espiritual. En este estudio bíblico incluyen cantos, relatos misioneros, oraciones y el estudio de la Biblia que se extiende por cuatro horas aproximadamente. En cuanto al discurso ceremonial y el estudio de la biblia está estructurado con tiempos bien definidos. El primer punto es la bienvenida que incluye el estudio de la escuela sabática. Los niños, también tienen participación, aunque ellos se encuentran en otro salón recibiendo el estudio de la biblia que le llaman momento infantil, tiene un momento en el cual participan dentro del culto de los mayores haciendo una presentación especial. Después de esta presentación realizan una oración especial por las necesidades de cada familia y también escuchan testimonios. Seguidamente se brinda la ofrenda o el diezmo y finalizan con una lectura bíblica y la oración final.
También hacen formación de grupos, en los cuales se hablan de temas bíblicos que son discutidos con libertad.
La Iglesia Adventista del Séptimo Día está organizada con una estructura jerárquica bien definida, que concede poderes y responsabilidades a representantes y oficiales.
Ellos comentaron, que reconocen Jesucristo como el único Mediador y Salvador y la Biblia como única regla infalible de fe, por su aceptación de la salvación sólo por gracia y sólo por fe.


Los Adventistas del Séptimo Día aceptan la Biblia como su único credo y sostienen una serie de creencias fundamentales basadas en las enseñanzas de las Sagradas Escrituras.
Me resulto muy interesante porque también tiene la creencia o afirman la encarnación y concepción virginal de Jesucristo y admiten su Divinidad, hay algunos textos en los que confusamente sostienen que Cristo es el Arcángel Miguel.
Realmente fue muy interesante poder observar un tipo culto diferente, en el cual las personas presentes fueron muy abiertas a responder a comentar sobre sus experiencias.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Observación 1 El mercado




El mercado seleccionado para la primera observación fue el mercado central el cual se encuentra ubicado entre la 8ª calle, 8 Avenida de la Zona 1 en la ciudad de Guatemala
Con las compañeras de trabajo propusimos ir juntas a visitar el mercado, porque teníamos un poco de miedo por la reacción de las personas a las preguntas que íbamos a realizar y también porque no decirlo a los ladrones.
Al llegar se realizó un recorrido por todas las áreas en las que está divido el mercado, con el fin de reconocer y poder observar quienes podrían ayudarnos. Visitamos el área de las verduras, los comedores (y se pudo observar que el puesto de Doña Mela era muy visitado) flores y el área de artesanías.
Aunque el mercado realmente es muy antiguo, su historia reciente tiene solamente 25 años. La razón de ello es que las instalaciones antiguas fueron arrumbadas por el terremoto del 4 de febrero de 1976.
En el mercado hay aproximadamente 840 puestos. En cada puesto hay de 1 a 3 empleadas. El mercado cuenta con un administrador, que es un representante de la Municipalidad de Guatemala ante los inquilinos, para escuchar sus necesidades y resolver problemas.
La señora Ingrid Romero (administradora del mercado) comenta que fue necesario desalojar a los vecinos, porque las paredes que quedaron en pié constituían un peligro. Pero, una vez construidas las nuevas instalaciones, regresaron el 29 de octubre de 1983”.
La visita fue realizada sábado a las 12:00 horas por la tanto el mercado estaba bastante lleno y las vendedores muy ocupados. Se pudo observar que en su gran mayoría las compradoras eran mujeres y se observo poca afluencia de niños. Así también se pudo observar que los productos que ofrecen son de muy alta calidad. También se pudo observar, más que todo en el área de artesanías muchos visitantes extranjeros.
La ubicación de los comedores es en el segundo nivel y en el primer nivel hay una amplia variedad de adornos y artesanías. Al bajar un poco más, y pasar por el área de frutas y verduras, se encuentra otra sección en donde se pueden adquirir artículos de barro y cestería. Las más curiosas figuras de San José y la Virgen, así como tazones, floreros, candelabros y recuerdos para bodas y 15 años.



Por el horario de la visita fue realmente muy difícil que nos ayudaran, considero que mucho no fue porque estaban ocupados, sino por miedo a las preguntas que se les iban a realizar.
Las mujeres que respondieron nos indicaron que el mercado está abierto al público desde las 7:00 horas, sin embargo el trabajo de ellos inicia desde las 4:00 a.m. Las personas que se dejaron entrevistar fueron ladinos por lo tanto, residen en la capital y se transportan en bus urbano.
Al preguntarles sobre la ola de criminalidad que existe en el país indicaron que está en aumento las muertes por crímenes violentos. En el mercado comentaron que si encuentran a un ladrón lo seguían y lo linchaban. Sin embargo no servía de nada porque los policías no colaboraban y los soltaban al siguiente día. Por lo tano, al preguntarles en quién confiaban respondieron que en nadie (con sonrisas)
En cuestión de precios afirmaron que la situación es difícil ya que las personas compran menos ya que hay muchos productos que han subido hasta cuatro o cinco quetzales.
Comentaron que el mercado más limpio y ordenado que el de la Terminal sobre todo más seguro. Por otro lado mencionaron que el Cenma lo utilizaban más para ventas mayoristas.
Mencionaron que en cuanto al aspecto de limpieza y ubicación de su espacio, se realizan contratos escritos, también mencionaban que los lugares de ubicación de cada uno de sus puestos, en su mayoría son por sucesión.
También se pudo observar que alrededor del mercado la imaginería guatemalteca recobra un gran valor.


miércoles, 3 de febrero de 2010

Las Maras





El documental sobre las maras que tuvimos la oportunidad de ver en la clase de Cultura Organizacional, realmente contiene escenas bastante fuertes de la realidad que aqueja a nuestra sociedad. Esta realidad que oprime a miles de niños, jóvenes y adultos que entran en este mundo y que nunca pueden salir de él.
Pero al ver la película me ponía a pensar y a preguntarme qué situaciones llevaron a estas personas para entrar en este mundo de terror. Por supuesto, un mundo de terror para las personas que estamos fuera, porque para muchos de ellos como pude observar, la mara se vuelve su familia y forman toda una organización con himnos, rezos, símbolos que los identifican.
El problema de las maras puede tener varios factores de origen, factores culturales, familiares, económicos, políticos, entre otros. Éstos influyen a que cada día sea más grande la violencia que sufrimos de parte de estos grupos. El crecimiento de las pandillas en Guatemala es increíble y mantienen en zozobra a la población.
Las maras intimidan, extorsionan, secuestran, roban, violan, asesinan y los guatemaltecos sólo nos quedarnos admirados y con miedo, porque en el país no existe un gobierno que le ponga fin a esta situación, al contrario las maras cada día se hacen más fuertes y poderosas hasta con la ayuda de los mismos policías.
Se puede observar en la película, como por medio de realizar un trabajo en conjunto en la panadería, tratar de salir adelante, sin embargo a nivel personal pienso que estas personas ya no quieren cambiar y si realmente lo intentan siempre tendrán personas atrás que lo único que trataran de hacer es que vuelvan y si no vuelven los matan.
Por esta razón, al estar escribiendo me preguntaba ¿Podrían realmente cambiar estas personas? Y no pude responder a la pregunta, porque me es muy difícil pensar en un cambio, cuando lo único que veo en las escenas es que viven felices haciéndoles daño a las personas.
Es triste saber y ver como nuestra niñez, por no tener una familia que los guíe y que les enseñe valores y normas, vayan a parar a manos de personas que sólo les harán daño.
También si nos ponemos de su lado pienso que han sigo personas que sufrieron algún daño en su familia y que solamente replican su comportamiento con la sociedad.
Quise compartir el siguiente testimonio para que logremos entender su situación, sin embargo, el daño que ocasionan a la sociedad es tan fuerte que por lo mismo no logramos entenderlos.
A LOS TRECE AÑOS INGRESÉ A UNA PANDILLA”
A los cuatro años mi madre me regaló con una familia del rumbo. Ahí viví hasta los diez años cuando me sacaron a la calle y empecé a trabajar en las camionetas y a conocer personas que inhalaban cocaína y fumaban mariguana.
Pasé dos años durmiendo en el quiosco del parque. Cuando llovía amanecía llorando porque donde me quedaba, en el rinconcito más cerrado del quiosco, la lámina estaba llena de hoyos y ahí era donde se iba a empozar el agua. Al levantarme, me iba a sentar al parque para que el Sol me secara. Ya seco comenzaba a robar. En esos días empecé a inhalar pegamento. Olía y me ponía bien loco. Después dejé esto y empecé a tomar. Agarraba 15 días, un mes seguido, día a día tomando. A la edad de 12 años yo ya fumaba, tomaba y me drogaba.
A los 13 ingresé a una pandilla. Yo vivía siempre solo y lo que buscaba era un cariño, un aprecio, que a mí me quisieran y la pandilla me llenaba esto. Ellos me querían, ellos me cuidaban. Sí, yo soy de una pandilla, de la Dieciocho. En las pandillas mi onda era matar o morir. Para sobrevivir tenía que matar, para comer tenía que asaltar.